Comedor comunitario de Santo Domingo, 16 años llevando alimento y esperanza a quienes más lo necesitan
Atienden alrededor de 140 personas al día, principalmente adultos mayores y personas de escasos recursos.

- Opera gracias al trabajo voluntario y donaciones de la ciudadanía, sin contar con presupuesto fijo.
- Invitan a la población a sumarse con alimentos, ropa o ayudando directamente en la preparación y reparto.
En medio de las carencias y necesidades que enfrentan diversos sectores de la población en Tuxtla Gutiérrez, el comedor comunitario de la iglesia de Santo Domingo se ha convertido en un espacio de apoyo fundamental para cientos de personas vulnerables, al ofrecer diariamente un plato de comida caliente a quienes más lo necesitan.
Con 16 años de labor ininterrumpida, este proyecto solidario ha logrado mantenerse gracias al compromiso y la vocación de servicio de un grupo de voluntarias, quienes día con día preparan alimentos de manera altruista, sin recibir remuneración alguna, pero con el firme propósito de ayudar al prójimo.
La coordinadora del comedor, Guadalupe Beatriz Carrillo, explicó que de lunes a sábado se sirven alrededor de 140 platillos diarios, dirigidos principalmente a personas en situación de calle, adultos mayores y familias de bajos recursos económicos que encuentran en este espacio un apoyo para su alimentación.
“Si nosotros hacemos esto sin recibir pago alguno y lo hacemos de corazón, dejamos todo en casa y venimos a ayudar y a cumplir con acciones la palabra de Dios y lo que dice el evangelio”, expresó Guadalupe Beatriz Carrillo, al destacar el sentido humano y espiritual que impulsa esta iniciativa.
El comedor funciona en un horario de 12:30 a 2 de la tarde, tiempo en el cual las personas pueden acudir a recibir su alimento caliente, preparado con dedicación por las voluntarias, quienes consideran esta labor como una forma de servicio a la comunidad.
A pesar de su impacto social, el comedor no cuenta con un presupuesto fijo, por lo que depende completamente de la buena voluntad de la ciudadanía para continuar operando.
“Nosotros subsistimos la ayuda y las donaciones de otros hermanos, por lo que siempre estamos invitando a la población a que nos ayude con lo que pueda, azúcar, arroz, pollo, carne, todo es de gran bendición”, destacó.
Ante esta situación, las responsables del comedor hicieron un llamado a la población en general para sumarse a este esfuerzo solidario mediante donaciones de incluso, también es posible donar ropa en buen estado, zapatos, juguetes o dulces, que son distribuidos entre la población de bajos recursos que acuden al lugar, entre ellos personas que viven en situación de calle, migrantes, entre otros.
Las aportaciones pueden entregarse directamente en la iglesia de Santo Domingo o bien a través de contacto telefónico al número 961 168 2870, facilitando así la participación de quienes deseen contribuir.
Además de las donaciones, invitaron a la ciudadanía a involucrarse de manera activa como voluntarios, participando en la preparación de alimentos, el servicio de comida o la organización y entrega de ropa y otros artículos, fortaleciendo así este proyecto comunitario.
“Yo creo que ayudar es una gran satisfacción y el poder servir al prójimo”, comentó.
El comedor comunitario de Santo Domingo, ubicado en el primer cuadro de la ciudad, representa no solo un espacio de alimentación, sino también un ejemplo de amor y empatía hacia los más necesitados, demostrando que a través de pequeñas acciones se puede generar un impacto positivo en la vida de muchas personas.



