Chiapas enfrenta una de sus peores crisis de calidad del aire
El monitoreo estatal reporta mala calidad del aire con riesgo alto por partículas PM2.5 en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez.

- A las 10 de la mañana se registraron niveles de 42 µg/m³ de partículas, indicador asociado a afectaciones directas a la salud.
- En lo que va de 2026, la capital chiapaneca ha acumulado más de 50 días con mala calidad del aire.
- Las autoridades exhortan a evitar actividades al aire libre y proteger a grupos vulnerables ante el riesgo sanitario.
Chiapas atraviesa una de las etapas más críticas en materia de calidad del aire en los últimos años, particularmente en la zona metropolitana de Tuxtla Gutiérrez, donde los niveles de contaminación se han mantenido de manera constante en rangos considerados dañinos para la salud.
De acuerdo con el Sistema de Monitoreo de la Calidad del Aire de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN), el reporte de las 10:00 de la mañana de este 25 de mayo indicó una calidad del aire clasificada como “mala”, con un nivel de riesgo alto para la población, derivado de la concentración de partículas finas PM2.5, que alcanzaron los 42 microgramos por metro cúbico.
Estos contaminantes, considerados entre los más peligrosos, tienen la capacidad de penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo, lo que puede provocar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como agravar padecimientos crónicos.
La situación no es aislada, los reportes que se emiten de manera diaria evidencian que la mala calidad del aire se ha vuelto un fenómeno recurrente en Chiapas, especialmente durante la temporada de estiaje.
Tan sólo en lo que va de 2026, se han registrado más de 50 días con niveles desfavorables, lo que confirma una tendencia creciente de contaminación atmosférica en la región.
Especialistas y autoridades coinciden en que este deterioro ambiental responde principalmente a factores como incendios forestales, quemas agrícolas, altas temperaturas y condiciones de viento que favorecen la concentración de contaminantes en el valle donde se ubica la capital chiapaneca.
A ello se suma además la ausencia de lluvias, que, aunque recientemente se han registrado algunas en la región metropolitana, estas no han sido suficientes para disipar los contaminantes.
Esta combinación ha convertido la calidad del aire en un problema de salud pública cada vez más frecuente, especialmente para grupos vulnerables.
Frente a este escenario, la Secretaría de Protección Civil ha emitido una serie de recomendaciones para reducir los riesgos, entre ellas destaca evitar actividades al aire libre, especialmente ejercicio o eventos recreativos; además de resguardar a los grupos más vulnerables, como niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias, quienes deben permanecer en interiores.
Asimismo, se exhorta a la población a mantener puertas y ventanas cerradas para evitar el ingreso de contaminantes al hogar, evitar la quema de basura o el uso de leña y reducir el uso de vehículos particulares, con el fin de no agravar la concentración de partículas en el ambiente.
Asimismo, las autoridades advierten que la exposición prolongada al aire contaminado representa un riesgo directo e inmediato para la salud, por lo que es fundamental atender las recomendaciones y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
Este panorama confirma que Chiapas enfrenta una de sus peores etapas en la calidad del aire, en la que la contaminación ha dejado de ser un fenómeno esporádico para convertirse en una constante que afecta la vida diaria de miles de personas, obligando a replantear acciones urgentes para garantizar un entorno más saludable.



