Basura sepulta la gestión de Torres

Lo que debería ser un servicio básico, hoy es uno de los mayores símbolos del deterioro urbano en la capital chiapaneca, la basura. Colonias enteras con contenedores rebasados, bolsas acumuladas en las esquinas y malos olores constantes reflejan una crisis que se ha profundizado durante la administración municipal de Ángel Carlos Torres Culebro.
De acuerdo con declaraciones de ciudadanos, existen colonias donde el servicio de recolección tarda hasta 15 días en pasar, generando focos de infección y riesgos sanitarios para la población.
En una ciudad que produce alrededor de 600 toneladas diarias de basura, la incapacidad para cubrir de manera regular la recolección evidencia un sistema rebasado.
La molestia ciudadana no es aislada. Habitantes han documentado calles convertidas en tiraderos improvisados, mientras la autoridad municipal responde tarde o no responde. La basura dejó de ser un problema operativo para convertirse en reflejo directo de la gestión pública.
TRANSICIÓN SIN RUMBO CLARO
El problema se agrava en medio del fin del contrato con Veolia, concesionaria del servicio durante más de dos décadas. Aunque el vencimiento estaba previsto para junio de 2026, el Ayuntamiento no logró presentar con anticipación un plan sólido de transición, lo que generó incertidumbre sobre la continuidad del servicio.
La transición hacia la empresa V. Ambiental ha sido cuestionada no solo por la falta de información, sino por la ausencia de una estrategia clara que garantice el servicio sin interrupciones.
Incluso, paros laborales como el ocurrido en enero de 2026 por trabajadores de la concesionaria provocaron acumulación de basura en calles y colonias, evidenciando la fragilidad del sistema y la falta de control del Ayuntamiento sobre un servicio esencial.
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DENUNCIAS DENTRO DEL CABILDO
Mientras la crisis se vive en las calles, dentro del Cabildo las acusaciones han sido contundentes. Los regidores Areli Guadalupe Latournerie Castellanos y Francisco Antonio Rojas Toledo, han denunciado desde 2025 presuntas irregularidades en contratos vinculados al servicio de limpieza.
Entre los casos expuestos está la contratación de empresas como Comercializadora La Oriental y Melcom Suministros, que, según los regidores, fueron creadas apenas días antes de recibir contratos millonarios sin contar con experiencia en el sector.
Además, se ha señalado que el Ayuntamiento no ha proporcionado información detallada sobre los procesos de contratación ni los criterios técnicos utilizados, lo que alimenta la percepción de falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos.
Estos se suman a las críticas sobre el gasto millonario que representa el servicio de recolección, el cual puede superar los 13 millones de pesos mensuales, sin que la ciudadanía perciba mejoras sustanciales en la calidad del servicio.
Ante ello, más allá de los discursos políticos, la realidad es visible: Tuxtla enfrenta un deterioro urbano marcado por la acumulación de desechos. Colonias periféricas y zonas céntricas presentan el mismo escenario: contenedores saturados, basura en calles y drenajes colapsados.
El impacto no es solo visual. La acumulación de residuos genera riesgos sanitarios, afecta la actividad económica y deteriora la imagen de la ciudad.
CRISIS CON RESPONSABLES
La crisis de la basura ocurre en la administración municipal de Ángel Torres Culebro, bajo la cual se han acumulado denuncias por opacidad, contratos cuestionados y deficiencia en servicios básicos.
En Tuxtla Gutiérrez la basura no solo se acumula en las calles. También evidencia una mala administración que no logró anticipar, planear ni resolver uno de los servicios más elementales para la ciudad y que deja ver a todas luces la incapacidad de Ángel Torres Culebro al frente de la ciudad capital de Chiapas.



