Opinión

Cuando la marca supera su categoría

Opinión | 10/05/2026| 16:51
[metaslider id="52519"]

¿Qué te viene a la mente cuando escuchas Tío Pepe? A mí, me conecta con mi infancia, con mi padre y mis abuelos españoles, con el olor a azafrán y aceite de oliva mientras la paella se terminaba a fuego lento, con el momento del aperitivo que solo los españoles entienden y procuran bien como ese momento sagrado de reunirse antes de comer a tomar precisamente “el aperitivo”. Me recuerda a aceitunas verdes, almendras y lonchitas delgadas de jamón serrano y papas fritas, pero no de bolsa sino de expendio, el aperitivo del domingo.

Cuando la gran educadora de vinos, escritora y periodista Karen MacNeil me dio mi primera clase de Jerez, recuerdo como las lágrimas empezaron a rodar por mi nariz y mis mejillas sin poder detenerlas.

Me di cuenta del enorme poder que tiene el sentido del olfato para conectarte con tu pasado, con tus recuerdos, con momentos, con personas y situaciones, con tu gente y revivir todo eso a través de la emoción. Esto tiene mucho que ver con la razón de porque me dedico al mundo del vino. En resumen, podría decir que el Jerez y su poder de invocación me hicieron Sommelier.

El Jerez es un mundo mágico dentro del universo del vino. Es único e irrepetible pues solo se da en una sola región del mundo, Andalucia. Hay 9 estilos de Jerez lo cual sorprende porque me regresa a mi introducción; conocemos más la marca Tío Pepe que la marca Jerez, por el alcance mundial que ha tenido y por su historia fundamental en la zona y en el estilo que lo han llevado a ser la marca más reconocida de jerez fino en el mundo.

El Tío Pepe es un Fino, uno de los 9 estilos de jerez que se elaboran en la región, el Fino específicamente elaborado en la ciudad de Jerez. La uva es Palomino Fino, el suelo es albariza y el velo flor que se posa sobre el vino en las soleras magistrales dan como resultado esos aromas tan indicativos de que estamos en el marco del mundo de los vinos de Jerez, la zona más antigua del mundo donde se hace vino.

Se llama Fino porque se elige hacer a partir del vino más fino, delicado y con mayor potencial después de la fermentación y también porque la uva de la cual se elabora se llama Palomino Fino. Para que un Fino se logre, tienen que suceder muchas cosas y varias de ellas son realmente sui generis, por eso se dice que el Jerez es mágico, y en realidad lo es.

La tierra albariza propia de la zona tiene un muy elevado contenido de carbonato de calcio y es la tierra ideal para el cultivo de dicha uva. Una vez elaborado el vino y teniendo las características adecuadas para ser un Fino, se irá vertiendo sobre el sistema de soleras, pirámides de líneas de barricas antiguas que van fraccionando la cantidad de vino según va saliendo el producto de forma tal que la línea de barricas o solera por estar más cerca del suelo será de donde se sacará el vino para embotellar y el relleno se irá haciendo de forma escalonada.

La magia conste en que las barricas no se llenan jamás a tope para dejar que se forme el velo flor, una levadura indígena a la zona que, de forma natural por el clima, la humedad, la manutención de la misma en la solera, se posa sobre el vino formando una capa de este microrganismo que va otorgando esos aromas tan únicos del Fino como manzana roja, alcaparra, almendra blanca cruda, eneldo, pasto, alcaparra. Vino ideal para la botana, los aperitivos y los primeros tiempos de cualquier menú.

Terminando con la historia del nombre y esperando que esta narrativa les aya antojado correr por un Jerez y unas tapas, te cuento que Tío Pepe forma parte del Grupo González Byass, conformado por varias bodegas en España, una de Chile y la afamada bodega Domecq en Mexico. En 1835 el fundador del hoy grupo llamado Gonzalez Byass de apellido Gonzalez decide emprender en el mundo de la exportación de Jerez a Inglaterra donde se asociaría con un personaje ingles de apellido Byass. El tío del Sr. Manuel María Gonzalez, llamado José Angel al cual le llamaban “Pepe”, le asesora para crear un vino distinto al que exportaba en ese entonces al cual se le debía dar un cuidado diferente y se crea la solera para este vino, al cual en honor a esa asesoría lo llaman Tio Pepe.

La Solera es el nombre que se le da al sistema de barricas que va desarrollando el velo flor y que de manera fraccionada se va extrayendo ese vino tocado por esa levadura. En Real Bodega de La Concha edificada por famoso ingeniero francés Gustavo Eiffel, puedes vivir y palpar la historia patrimonial de este maravilloso Fino de Jerez y esta marca que ha dado vuelta al mundo. Jerez como ciudad es igual de mágica que sus vinos. Irrepetible, irrenunciable, caminar por sus calles y saber que seguimos pisando la historia de hace más de doscientos años es estremecedor. González Byass es Jerez la bodega literalmente son las calles del centro de la ciudad, no se puede caminar por Jerez sin toparse con González Byass.

El Hotel Tío Pepe es el primer Sherry Hotel del mundo y es el lugar donde hospedarse para vivir lo más chic de esta historia que se recorre a pie desde el minuto que se llega al centro de la ciudad. Con vistas a la catedral desde cualquier punto de sus modernas e impecables habitaciones, así como de su terraza con una alberca y bar para descansar por la tarde, con un desayuno en el jardín más hermoso de estilo andaluz viendo la reja que abre la callejuela donde el Tío Pepe cambio la historia de su sobrino Manuel e inicio la historia del Fino en el mundo del Jerez.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Te puede interesar
Close
Back to top button