

El Segundo Informe de Gobierno de Ángel Torres estuvo acompañado de ciudadanos que aún esperan soluciones de fondo. Lejos de los datos presentados por la administración municipal, miles de ciudadanos continúan enfrentando problemas cotidianos que siguen sin encontrar una solución definitiva.
Durante su mensaje, el alcalde de Tuxtla Gutiérrez destacó la intervención de más de 500 calles, programas de infraestructura urbana y acciones de mejoramiento para diversos sectores de la ciudad, no obstante, una de las preguntas que permanece entre la ciudadanía es si esos resultados han sido suficientes para resolver los problemas más urgentes de la capital.
El caso más evidente es el del agua potable, pues durante el presente año, Tuxtla vivió una de las crisis de abastecimiento más severas de los últimos años, documentado afectaciones en más de 600 colonias debido a fallas en la red hidráulica, dejando a miles de familias sin servicio durante días y obligándolas a comprar agua mediante pipas para cubrir necesidades básicas.
Colonias como Albania Alta, Albania Baja, Santa Cruz, La Misión, Las Palmas, Bienestar Social, Obrera y San Roque figuraron entre las zonas afectadas por cortes del suministro, fugas y problemas de infraestructura. Ante ello, para numerosos habitantes, la prioridad no ha sido la pavimentación de nuevas vialidades, sino contar diariamente con agua potable en sus hogares.
El panorama tampoco es alentador en materia de drenaje pluvial y alcantarillado, pues la infraestructura de la ciudad se encuentra rebasada por el crecimiento urbano y el deterioro acumulado. Como consecuencia, las lluvias continúan provocando inundaciones, socavones y afectaciones recurrentes en distintos puntos de la capital.
En Tuxtla existen al menos 25 puntos críticos de inundación identificados, una problemática que sigue vigente pese a los anuncios de modernización y desarrollo urbano.
A ello se suman, además, los cuestionamientos sobre el manejo de los recursos públicos, pues en agosto de 2026 se informó sobre observaciones por más de 191 millones de pesos correspondientes a ejercicios municipales 2023 y 2024 que deberán ser aclaradas ante las instancias fiscalizadoras.
Asimismo, la Auditoría Superior de la Federación mantiene procesos de revisión y fiscalización sobre recursos federales ejercidos por el municipio de Tuxtla Gutiérrez.
CONTRASTE
El contraste entre el discurso oficial y la realidad que enfrentan muchas colonias es precisamente lo que alimenta las críticas, pues mientras el informe habla de resultados históricos en obra pública, miles de ciudadanos siguen esperando respuestas a problemas básicos relacionados con agua potable, drenaje, inundaciones y servicios urbanos.
A los cuestionamientos por las observaciones millonarias pendientes de aclaración se suman las denuncias y señalamientos realizados desde el propio Cabildo, donde los regidores Miguel Ángel Zárate, Francisco Rojas y Areli Latournerie han advertido en diversas sesiones sobre presuntas irregularidades en contratos municipales vinculados a servicios públicos, particularmente en el manejo de la basura.
Entre sus principales reclamos destacan la contratación de empresas de reciente creación, adjudicaciones directas y un considerable incremento en los costos de operación sin que exista una mejora visible para la ciudadanía.
Uno de los casos más polémicos corresponde al nuevo esquema de recolección de residuos sólidos, aprobado por el Ayuntamiento mediante un contrato que supera los 398 millones de pesos para los ejercicios 2026 y 2027, pues de acuerdo con la información presentada en Cabildo, tan sólo para el segundo semestre de 2026 se autorizó una erogación superior a 171 millones de pesos, mientras que para 2027 están proyectados más de 226 millones adicionales.
Regidores de oposición han cuestionado que anteriormente el municipio destinaba entre 14 y 16 millones de pesos mensuales para estos servicios y actualmente el costo ronda entre 28 y 31 millones de pesos al mes, prácticamente el doble, sin que los problemas de acumulación de basura se solucionen.
A ello se agregan denuncias previas relacionadas con las empresas Melcom Suministros y Comercializadora La Oriental, señaladas por regidores debido a que fueron constituidas apenas a finales de 2024 e inicios de 2025 y, días después de su registro, ya aparecían como proveedoras del Ayuntamiento en contratos vinculados al lavado de contenedores de basura.
Los cuestionamientos se han centrado en la rapidez con que obtuvieron contratos públicos, así como en la falta de información detallada sobre los procesos de adjudicación y los criterios utilizados para su contratación.
Bajo este escenario, el debate sobre el Segundo Informe ya no gira únicamente en torno a cuántas calles fueron pavimentadas o cuántas obras fueron inauguradas, sino si los recursos públicos se están ejerciendo con eficiencia, transparencia y resultados reales para la población, porque mientras en los informes predominan las cifras récord, en cientos de colonias persisten las quejas por la falta de agua potable, las inundaciones, el deterioro de los servicios públicos y la opacidad en algunas decisiones administrativas, además de la falta de transparencia en los recursos públicos.






