Tuxtla Gutiérrez, 134 años como capital de Chiapas: historia, identidad y desarrollo
El traslado definitivo de los poderes estatales a Tuxtla ocurrió el 11 de agosto de 1892 por decreto del gobernador Emilio Rabasa.


Tuxtla Gutiérrez conmemora un aniversario más de su designación como capital de Chiapas, una fecha que marcó el inicio de una nueva etapa para el desarrollo político, económico y social de la entidad.
En agosto de 1892, el entonces gobernador Emilio Rabasa Estebanell decretó el traslado definitivo de los poderes estatales a Tuxtla Gutiérrez, consolidándola como la sede permanente del gobierno chiapaneco.
Antes de esta decisión, San Cristóbal de Las Casas había sido la principal capital del estado, aunque a lo largo del siglo XIX los poderes se trasladaron temporalmente en diversas ocasiones entre ambas ciudades.
Finalmente, en 1892, el gobierno estatal consideró que Tuxtla ofrecía mejores condiciones geográficas, de comunicación y accesibilidad para la administración pública y la integración de las diferentes regiones de Chiapas.
La historia de Tuxtla se remonta mucho antes de su nombramiento como capital. Sus orígenes están ligados al pueblo zoque, que habitó esta región conocida como Coyatocmó, o “tierra de conejos”.
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Posteriormente, los mexicas la llamaron Tochtlán, término del que deriva el nombre actual de Tuxtla.
En 1560, los frailes dominicos fundaron el poblado de San Marcos Evangelista Tuchtla, dando origen a la ciudad moderna.
Con la llegada de los poderes estatales, Tuxtla experimentó un acelerado crecimiento urbano, comercial e institucional. La instalación de oficinas gubernamentales, el incremento de la actividad económica y la llegada de habitantes de distintas regiones transformaron a la entonces pequeña ciudad en el principal centro político y administrativo de Chiapas.
Hoy, a más de un siglo de aquel acontecimiento histórico, Tuxtla Gutiérrez se mantiene como el corazón de Chiapas.
Su aniversario como capital no solo recuerda el traslado de los poderes, sino también la evolución de una ciudad que ha sabido preservar sus raíces zoque, así como la identidad y orgullo de los chiapanecos.






