Empresas de limpieza agravan contaminación
Nueva empresa entraría al quite para tratar de solucionar el problema de contaminación en los mantos freáticos con presencia notoria de lixiviados

A casi tres meses de que concluya el contrato de dos décadas de la empresa “Veolia”, encargada de la recolección, separación y tratamiento final de más de 600 toneladas de basura que generan a diario los tuxtlecos, la contaminación se agrava en los mantos freáticos de la capital de Chiapas, pues mantienen presencia notoria de lixiviados (jugo de esos desperdicios).
Desde su operación como la compañía “Proactiva”, originaria de España, las dudas sobre su buen trabajo se acentuaron ahora ya con razón social “Veolia”, como lo ha expuesto Héctor Montesinos Cano, quien advierte que un arroyo que atraviesa su predio, “San Martín Mujular”, es una muestra fehaciente de que los 11 millones de pesos que recibe esa empresa no se traducen en un buen desempeño de su “tiradero” ni en el tratamiento de los lixiviados.
Durante las dos administraciones pasadas del alcalde Carlos Morales Vázquez (2021 a 2026), el ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez buscó una solución a la problemática que se vivía y adquirió cerca de 12 mil 300 contenedores de basura.
Como lo evidenció La Silla Rota en un trabajo periodístico publicado en junio de 2020, “Veolia” comenzó la primera etapa de distribución de al menos 2 mil 600 contenedores en 2019, con un monto de 15 millones de pesos (cada uno de éstos oscila en los 7 mil 300 pesos); sin embargo, esta fue parte de una donación, no una venta. Con ello, sumaban en ese entonces más de 3 mil 800 contenedores, con una inversión de 28 millones de pesos.
Para Mauricio Gándara Gallardo, abogado chiapaneco, en Tuxtla Gutiérrez están como “testigos mudos” de los malos manejos los contenedores de basura.
Dijo que hace 20 años se concesionó el manejo integral de los residuos sólidos urbanos que genera la capital de Chiapas, en dos aspectos, uno de ellos denominado relleno sanitario, “que no lo es, porque se convirtió en un tiradero a cielo abierto”.
Para su construcción se usó dinamita y se rompió el subsuelo, lo que generó que los lixiviados afectaran hasta hoy los ríos subterráneos.
Aclaró que pasaron varias administraciones sin que se hiciera algo para remediar la problemática, desde el gobierno municipal de Fernando Castellanos, Carlos Molano hasta Carlos Morales, cuyas administraciones pagaron cantidades exorbitantes a la compañía.
“Esto (los contenedores) lo debió pagar la empresa concesionaria. La regidora Adriana Guillén expuso durante mucho tiempo este tema tan lastimoso y ahora que viene el renuevo del ayuntamiento, los tuxtlecos tendrán que tomar una buena decisión para elegir bien a quienes pretendan ser parte de ese cuerpo colegiado”, señaló.


