

La octava jornada del Apertura 2026 arrancó con emociones contrastantes, marcadas por un cierre cardiaco en Aguascalientes y un golpe sorpresivo en la frontera.
Un trámite cerrado y con pocas emociones en el Estadio Victoria
El Estadio Victoria fue el escenario para abrir el telón de la jornada de la Liga MX, en un compromiso que prometía intensidad pero entregó muy poco durante su primera mitad. Necaxa y Puebla se enfrascaron en un duelo sumamente trabado en el medio campo, donde las emociones y las jugadas de peligro real brillaron por su ausencia, provocando los primeros bostezos en las gradas.
Ambas escuadras mostraron una notable carencia de claridad ofensiva. Los Rayos intentaron tomar la iniciativa como locales, buscando generar desequilibrio mediante trazos largos, transiciones por las bandas y centros al área, pero chocaron constantemente contra un bloque defensivo bien estructurado.


Por su parte, La Franja apostó por mantener un estricto orden en el fondo y aprovechar alguna desatención mediante contragolpes a velocidad. A pesar de los esfuerzos individuales de elementos como Julián Carranza y Kaiky Naves por el bando local, así como de Carlos Baltazar por la visita, el marcador permaneció intacto al llegar el silbatazo del medio tiempo.
Puebla vence a Necaxa con una genialidad en el último suspiro
Para la parte complementaria, los estrategas movieron sus piezas buscando romper el sólido cerrojo. El conjunto hidrocálido mandó al campo a Emilio Rodríguez y Kevin Rosero para darle frescura y mayor profundidad a su ataque. En respuesta, el cuadro poblano ingresó a Ignacio Maestro Puch y Mathías Thomas, buscando ese chispazo ofensivo que pudiera cambiar el rumbo del partido.
El encuentro parecía condenado a un irremediable empate sin goles. Sin embargo, justo cuando corría el minuto 90+3 y el silbante miraba su cronómetro en plena compensación, Alejandro Organista comandó una transición ofensiva a toda velocidad.
Organista vio el espacio perfecto y cedió el balón para Mathías Thomas, quien sin dudarlo sacó un potente y furioso zurdazo desde fuera del área. El esférico se clavó directamente en la escuadra izquierda de la portería, firmando un golazo espectacular que enmudeció por completo a los aficionados locales. De esta forma, Puebla selló una victoria crucial como visitante, extendiendo la mala racha de un Necaxa que ya suma seis fechas sin poder ganar.
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Querétaro madruga y sorprende en la aduana fronteriza
A miles de kilómetros de distancia, en la perrera más grande de México, la historia tomó un matiz diferente. Los Gallos Blancos saltaron al terreno del Estadio Caliente con una encomienda clara: neutralizar el explosivo dinamismo de los Xolos y aprovechar con máxima contundencia sus escasas oportunidades al frente.
El plan táctico y defensivo de la escuadra queretana funcionó a la perfección apenas al cumplirse la media hora de juego. Al minuto 30, una recuperación en zona baja permitió a Santiago Homenchenko orquestar un contragolpe fulminante que desarticuló a la zaga local.
Homenchenko condujo el balón con visión técnica y habilitó de gran manera a Mateo Coronel. El atacante definió con sangre fría a través de un disparo raso y cruzado que venció la estirada del guardameta, decretando el 0-1 sorpresivo que enmudeció momentáneamente a la afición fronteriza.
Tijuana cae ante Querétaro pese a un asedio constante
La segunda mitad en la frontera se transformó en un auténtico monólogo ofensivo del equipo local. Tijuana asfixió por completo a los visitantes, empujándolos dentro de su propia área mediante una avalancha de centros, insistentes tiros de esquina y constantes remates de media distancia orquestados por Gilberto Mora.


Jugadores como Mourad El Ghezouani y Diego Abreu insistieron por todas las vías posibles. La oportunidad más clara y dramática para lograr la igualada llegó al minuto 73, cuando Adonis Preciado conectó un remate fulminante que, para fortuna de los Gallos, terminó estrellándose en el poste izquierdo.
Querétaro resistió el sufrimiento estoicamente, defendiendo su mínima ventaja con una disciplina táctica inquebrantable. El silbante agregó diez minutos de alargue e incluso se presentó una revisión en el VAR por un posible penal a favor de los locales en el 90+8, pero la decisión final favoreció a la visita. Tras el pitazo final, la férrea defensa plumífera soportó el vendaval y amarró tres puntos de oro.






