Hungría reduce al mínimo su única central nuclear por el bajo nivel del Danubio
La planta de Paks opera a poco más del 10% de su capacidad y enfrenta un posible cierre total ante la sequía y el calor extremo que afectan a Europa
La histórica disminución del caudal del río Danubio obligó a reducir drásticamente la generación de la central nuclear de Paks, responsable de casi la mitad de la electricidad de Hungría. El Gobierno prepara medidas de ahorro energético mientras vigila la evolución del nivel del agua.
La central nuclear de Paks, la única de Hungría, redujo sus operaciones a poco más del 10% de su capacidad debido al nivel históricamente bajo del río Danubio, cuyas aguas son utilizadas para enfriar sus cuatro reactores.
La planta, ubicada aproximadamente 100 kilómetros al sur de Budapest, genera cerca de la mitad de la electricidad consumida en el país y tiene una capacidad instalada de alrededor de 2 mil megavatios. Sin embargo, durante el fin de semana su producción cayó hasta unos 240 megavatios.
Aunque inicialmente se había anunciado el cierre completo de las instalaciones, una ligera recuperación del nivel del agua permitió mantener en funcionamiento una unidad durante algunas horas más. Las autoridades advirtieron que la suspensión total podría concretarse durante los próximos días si el caudal vuelve a disminuir.
Bajo caudal dificulta el enfriamiento de los reactores
Los cuatro reactores de Paks, construidos con tecnología soviética, dependen del agua bombeada desde el Danubio para mantener sus sistemas de enfriamiento.
La prolongada falta de precipitaciones y las temperaturas extremas registradas en Europa Central provocaron que el río alcanzara mínimos históricos, afectando la producción nuclear, la navegación y otras actividades económicas de la región.
La administración de la central indicó que cualquier decisión sobre la suspensión de operaciones será tomada bajo estrictos protocolos de seguridad.
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Gobierno pide reducir el consumo de electricidad
El primer ministro Péter Magyar señaló que la crisis podría prolongarse durante varias semanas, por lo que el Gobierno solicitó a las empresas y a los grandes consumidores reducir voluntariamente su demanda de energía.
Más de 300 compañías y numerosos hogares atendieron el llamado, lo que permitió disminuir el consumo nacional en aproximadamente 400 megavatios y aliviar temporalmente la presión sobre la red eléctrica.
Entre las medidas previstas se encuentra el apagado de iluminación no esencial en edificios públicos, el impulso al trabajo a distancia y la posibilidad de aplicar restricciones obligatorias a grandes usuarios industriales. Las autoridades aseguraron que los hogares serían los últimos afectados por eventuales cortes.
Crisis energética podría generar pérdidas millonarias
La reducción de la generación nuclear obligará a Hungría a recurrir a importaciones de electricidad más costosas para cubrir la demanda nacional.
Estimaciones oficiales y partidistas ubican el impacto económico entre 100 mil y 200 mil millones de florines, equivalentes aproximadamente a entre 315 y 630 millones de dólares, debido al encarecimiento de la energía y a posibles interrupciones en las actividades productivas.
También se analizan restricciones temporales al transporte ferroviario de carga durante las horas de mayor consumo eléctrico.
La autoridad hídrica de Hungría prevé que el nivel del Danubio permanezca bajo durante los próximos días ante la falta de lluvias y las temperaturas cercanas a los 42 grados Celsius previstas en Europa Central.
La emergencia también afecta a países como Rumania y Serbia, donde la escasez de agua ha reducido la generación nuclear e hidroeléctrica, aumentando el riesgo de una crisis energética regional.



