Guajolota: la historia del tradicional desayuno mexicano que conquistó las calles de la CDMX
La torta de tamal es uno de los antojitos más emblemáticos de México y forma parte de la identidad gastronómica de la capital del país


La guajolota, también conocida como torta de tamal, es uno de los desayunos callejeros más populares de México. Aunque hoy es un símbolo de la Ciudad de México, diversos historiadores señalan que su origen se remonta a Puebla, desde donde evolucionó hasta convertirse en un clásico de la gastronomía urbana.
¿Qué es una guajolota?
La guajolota es una torta preparada con un bolillo, telera o pan blanco relleno de un tamal, combinación que desde hace décadas forma parte de los desayunos favoritos de miles de personas, especialmente en la Ciudad de México.
Este antojito suele venderse en puestos ambulantes ubicados en estaciones del Metro, parques, avenidas y zonas de alta afluencia, donde se prepara al momento para quienes buscan un desayuno rápido y económico antes de iniciar su jornada.
Tradicionalmente, la guajolota se acompaña con un vaso de atole, una combinación conocida popularmente como “guajolocombo”, muy común entre los capitalinos.
Los tamales más populares para preparar una guajolota
La versatilidad de este platillo permite que pueda elaborarse con distintos tipos de tamales, entre los que destacan:
- Tamal verde.
- Tamal de mole.
- Tamal de rajas.
- Tamal oaxaqueño.
- Tamal dulce.
- Tamal frito.
Cada variante ofrece sabores diferentes, lo que ha contribuido a mantener vigente este tradicional desayuno mexicano.
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¿Por qué se llama guajolota?
El origen del nombre continúa siendo tema de debate y existen diversas teorías.
Una de las versiones sostiene que el nombre hace referencia a la forma redondeada del pan relleno, similar al cuerpo de un guajolote.
Otra explicación señala que, debido a su alto contenido calórico —que puede alcanzar entre 800 y mil calorías—, surgió la idea de que quien la consume “engorda como un guajolote”.
También existe la hipótesis de que el nombre proviene de un antiguo tipo de pan conocido precisamente como “guajolote”, utilizado para elaborar esta preparación.
Un platillo con raíces poblanas
Aunque actualmente la guajolota es considerada un ícono culinario de la Ciudad de México, el historiador José N. Iturriaga documenta que su origen habría surgido en Puebla hace más de dos siglos.
La receta original era distinta a la actual, ya que se preparaba con pan bazo, una enchilada roja y carne de cerdo deshebrada. Con el paso del tiempo, la preparación llegó a la capital del país, donde evolucionó hasta incorporar el tamal como relleno principal.
Esa transformación terminó por convertir a la torta de tamal en uno de los antojitos más representativos de la cocina callejera mexicana y en una tradición que sigue vigente generación tras generación.






