Gastronomía

Mantequilla clarificada: qué es, cómo se elabora y en qué se diferencia de la tradicional

Este producto lácteo, conocido por su versatilidad en la cocina, ofrece ventajas como un mayor punto de humo, vida útil prolongada y un sabor más intenso en comparación con la mantequilla convencional.

La mantequilla clarificada, resultado de separar el agua y los sólidos lácteos de la mantequilla tradicional, se ha convertido en una alternativa versátil para la cocina gracias a su durabilidad, su sabor intenso y su resistencia a altas temperaturas.

La mantequilla y su composición básica

La mantequilla tradicional es un producto lácteo con alto contenido graso que se obtiene exclusivamente de la leche. Según especificaciones técnicas, debe contener entre un 80% y 90% de grasa láctea, hasta un 16% de agua y alrededor de un 2% de sólidos lácteos. Su sabor característico y su textura cremosa la convierten en un ingrediente esencial en repostería y diversas preparaciones culinarias.

¿Qué es la mantequilla clarificada?

La mantequilla clarificada se obtiene al separar los sólidos lácteos y gran parte del agua de la mantequilla común mediante un proceso de cocción lenta. De esta manera, se conserva únicamente la grasa butírica, lo que la convierte en una grasa casi pura con un punto de humo más elevado, ideal para salteados y frituras.

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Ventajas en la cocina

Gracias a la eliminación de sólidos lácteos, la mantequilla clarificada soporta temperaturas de hasta 250°C, a diferencia de la mantequilla tradicional que empieza a quemarse a unos 150°C. Esto la convierte en una opción más estable para cocinar y freír sin riesgo de que se queme o adquiera un sabor amargo. Además, aporta el inconfundible aroma de la mantequilla en cada preparación.

Conservación y durabilidad

Otra de sus ventajas es su larga vida útil. Puede mantenerse a temperatura ambiente durante varias semanas o incluso meses, siempre que no se exponga a cambios bruscos de temperatura o contaminación. También es posible guardarla en refrigeración, aunque algunos expertos recomiendan conservarla en lugares frescos y secos para preservar mejor su textura y sabor.

Diferencias principales con la mantequilla tradicional

  • Composición: la mantequilla común conserva agua y sólidos lácteos; la clarificada es solo grasa.
  • Sabor y textura: la tradicional es más suave y dulce; la clarificada ofrece un gusto más puro y concentrado.
  • Punto de humo: la mantequilla normal alcanza 150°C, mientras que la clarificada resiste hasta 250°C.
  • Vida útil: la clarificada dura mucho más tiempo sin necesidad de refrigeración.
  • Usos culinarios: la mantequilla tradicional es ideal para repostería y masas; la clarificada es perfecta para freír, saltear carnes o verduras y cocinar a fuego lento.

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