Selva Lacandona suma nueva área protegida
Certifican más de mil 300 hectáreas para conservación en Chiapas. Ejido Las Nubes resguardará durante 99 años un importante territorio de riqueza ambiental


La protección de uno de los corredores biológicos más importantes del sureste mexicano dio un nuevo paso con la certificación de “La Caverna” como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC), una superficie de mil 398 hectáreas ubicada en el ejido Las Nubes, en la región de la Selva Lacandona de Chiapas.
La distinción fue otorgada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), con una vigencia de 99 años, lo que permitirá garantizar la preservación de ecosistemas estratégicos que forman parte de una de las reservas de biodiversidad más importantes del país.
Con esta acción, los habitantes del ejido Las Nubes refrendan su compromiso con la conservación de los recursos naturales y el manejo sostenible del territorio, en una zona que destaca por su relevancia ecológica y por ser puerta de entrada a la Selva Lacandona.
Cabe hacer mención que el área protegida alberga extensiones de selva alta perennifolia, así como vegetación secundaria que sirve de refugio para una gran variedad de especies animales y vegetales.
Estos ecosistemas además, juegan un papel fundamental en la captura de carbono, la regulación climática y la conservación de fuentes de agua que abastecen a comunidades de la región.


Además de su riqueza natural, Las Nubes es reconocido como uno de los principales destinos de turismo comunitario de Chiapas, pues sus cascadas de agua color turquesa sobre el río Santo Domingo atraen cada año a visitantes nacionales y extranjeros interesados en el contacto con la naturaleza y en las experiencias ecoturísticas gestionadas por la propia comunidad.
Además, en este territorio habitan cerca de 400 personas pertenecientes principalmente a los pueblos tojolabal, chol y mame, quienes han impulsado durante décadas proyectos de conservación y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.
La nueva área protegida también posee un valor estratégico debido a que funciona como un corredor biológico entre distintas comunidades y zonas de conservación, favoreciendo el desplazamiento de especies silvestres y fortaleciendo la conectividad ecológica con la Reserva de la Biosfera Montes Azules, considerada el principal núcleo de conservación de la Selva Lacandona.
Entre las especies de fauna presentes en la zona destacan aves emblemáticas como la guacamaya roja, el loro corona azul, el mosquero real y el saltarín cabecirrojo norteño, esta última seleccionada como símbolo representativo de la nueva área certificada.
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De igual forma, la región resguarda importantes especies forestales como la caoba, el cedro, el chicozapote, el ramón y el guanacastle, árboles que forman parte del patrimonio natural de Chiapas y que desempeñan funciones esenciales en la conservación de los suelos y la captación de agua.
La certificación también reconoce el modelo de desarrollo que impulsa la comunidad, donde conviven la protección ambiental y actividades productivas de bajo impacto, como los sistemas agroforestales de cacao, las milpas tradicionales, los sistemas silvopastoriles y el ecoturismo.
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