Chiapas mantiene vigilancia ante posibles impactos por El Niño
La NOAA advierte que el fenómeno de El Niño podría intensificarse y alterar las condiciones oceánicas del Pacífico.


- Semarnat, Sader y Senasica han documentado previamente efectos asociados al calentamiento marino sobre aves en las costas del Pacífico mexicano.
- Investigadores de la UNAM señalan que este fenómeno puede modificar procesos físicos, químicos y biológicos en el Pacífico mexicano.
El posible fortalecimiento del fenómeno climático conocido como El Niño mantiene la atención de organismos científicos internacionales y autoridades ambientales, debido a los efectos que podría generar sobre los ecosistemas marinos y costeros del océano Pacífico.
La preocupación proviene, entre otras instituciones, del Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), que ha advertido que el actual evento de El Niño podría continuar intensificándose.
De acuerdo con este organismo, el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico provoca modificaciones en la circulación oceánica y atmosférica que repercuten directamente en la cadena alimenticia marina.
Esta situación puede afectar a peces, aves marinas, mamíferos marinos y tortugas que dependen de la disponibilidad de alimento para sobrevivir.
Los efectos del fenómeno ya han sido observados anteriormente en México, pues de acuerdo con dependencias federales como la Semartnat, Sader y Senasica en el año 2023 se investigó la muerte de cientos de aves marinas registradas en diversos estados del Pacífico mexicano, incluido Chiapas, y tras tras los análisis realizados, las dependencias concluyeron que la causa más probable fue el calentamiento de las aguas oceánicas asociado a El Niño, lo que provocó que los peces buscaran aguas más profundas y dificultara la alimentación de las aves.
Ante ello, las dependencias han señalado que El Niño es uno de los fenómenos océano-atmósfera más importantes a escala global y que sus efectos pueden modificar variables físicas, químicas y biológicas del Pacífico mexicano.
Para Chiapas, cuya costa alberga manglares, esteros, playas de anidación de tortugas marinas y corredores de aves migratorias, el monitoreo resulta fundamental.
Municipios como Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec y Suchiate concentran importantes esfuerzs de conservación, por lo que cualquier alteración en la temperatura del mar podría influir en la disponibilidad de alimento y en los ciclos naturales de diversas especies.






