Inicia dispersión de recursos de Sembrando Vida en Chiapas
El apoyo económico asciende a 6 mil 450 pesos mensuales.


Productoras y productores de distintos municipios de Chiapas comenzaron a recibir la dispersión de recursos correspondientes al programa federal Sembrando Vida, una estrategia enfocada en fortalecer el desarrollo rural, impulsar sistemas agroforestales y mejorar las condiciones económicas de familias que dependen de las actividades del campo.
La entrega de los apoyos se realiza mediante depósitos directos a las tarjetas del Banco del Bienestar, mecanismo que busca garantizar que los recursos lleguen sin intermediarios a las personas beneficiarias.
De acuerdo con la información oficial del programa, cada sembradora y sembrador recibe un apoyo económico de 6 mil 450 pesos al mes, además de respaldo técnico y apoyos en especie para el desarrollo de sus proyectos productivos.
Sembrando Vida es considerado uno de los programas de mayor alcance en las zonas rurales del país.
Para este año mantiene una cobertura de aproximadamente 445 mil personas beneficiarias en 26 estados de la República, entre ellos Chiapas, entidad que destaca por su amplia vocación agrícola y forestal.
El objetivo principal es contribuir al bienestar de campesinas y campesinos que viven en localidades rurales, promoviendo la recuperación productiva de tierras mediante la siembra de árboles frutales y maderables, así como el impulso de prácticas agroecológicas que permitan generar alimentos y al mismo tiempo proteger los recursos naturales.
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Además del respaldo económico mensual, las personas incorporadas al programa reciben plantas, semillas, herramientas, insumos y acompañamiento permanente por parte de personal técnico especializado. Estas acciones buscan fortalecer la productividad de las parcelas y consolidar proyectos sostenibles a largo plazo.
Otro de los componentes fundamentales del programa es la integración de las y los productores en las Comunidades de Aprendizaje Campesino (CAC), espacios de organización comunitaria donde se intercambian experiencias, conocimientos y estrategias para mejorar la producción y aprovechar de manera sustentable los recursos disponibles en cada región.
En Chiapas, los beneficios de Sembrando Vida tienen un impacto significativo debido a que gran parte de la población rural depende de actividades agrícolas.
Asimismo, municipios de las regiones Selva, Norte, Sierra, Altos y Soconusco han encontrado en este programa una alternativa para fortalecer la producción local y diversificar cultivos mediante sistemas agroforestales.
Las autoridades federales han destacado que la iniciativa no sólo busca incrementar los ingresos de las familias campesinas, sino también contribuir a la restauración ambiental mediante la reforestación de parcelas y la recuperación de suelos degradados.
De esta manera, se promueve un equilibrio entre desarrollo económico y conservación de los ecosistemas.
Para formar parte del programa es necesario ser mayor de edad, habitar en una localidad rural con rezago social, disponer de al menos 2.5 hectáreas para desarrollar un proyecto agroforestal y acreditar la propiedad o posesión legal del terreno.
Con el inicio de esta nueva dispersión de recursos, miles de sembradoras y sembradores chiapanecos cuentan ya con un apoyo que les permitirá continuar sus labores productivas, fortalecer sus parcelas y generar mejores oportunidades para sus familias, consolidando a Sembrando Vida como una de las principales estrategias de impulso al campo en la entidad.






