Hallazgo histórico en Chiapas: INAH registra 179 piezas arqueológicas en la Cueva Mundo Zoque de Cintalapa
Especialistas documentaron 13 depósitos rituales prehispánicos con 179 piezas cerámicas en una cueva cercana al Arco del Tiempo.
En uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes registrados en Chiapas durante las últimas décadas, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) documentaron una cueva con 13 depósitos rituales prehispánicos que resguardaban 179 piezas arqueológicas en el municipio de Cintalapa.
El hallazgo se localiza en las inmediaciones del famoso Arco del Tiempo, dentro del cañón del río La Venta, una zona de gran riqueza natural y cultural.
La cavidad, bautizada como Mundo Zoque, fue localizada por el guía local Jairo Díaz Barreiro, integrante de la Alianza de Empresarios del Segmento de Naturaleza A.C., quien notificó el descubrimiento al Centro INAH Chiapas en enero de 2026. Tras el aviso, un equipo multidisciplinario realizó trabajos de verificación e investigación entre febrero y junio del mismo año.
De acuerdo con el arqueólogo Josuhé Lozada Toledo, responsable de los trabajos, la cueva posee una longitud aproximada de 100 metros y un acceso sumamente complejo, ya que requiere descender más de 10 metros en rápel y atravesar estrechos pasajes interiores. Estas condiciones contribuyeron a que el sitio permaneciera prácticamente intacto durante siglos y evitara el saqueo que ha afectado a otros contextos arqueológicos de la región.
En el interior fueron identificados depósitos ceremoniales que contenían urnas, cajetes, incensarios, urnas-efigie y sahumadores elaborados en cerámica.
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Varias de las piezas presentan representaciones de jaguares, tecolotes y serpientes, animales de profundo significado dentro de la cosmovisión zoque.
Según los investigadores, estos seres están relacionados con el mundo nocturno, las cuevas y el inframundo, elementos fundamentales de la visión espiritual de esta antigua cultura mesoamericana.
Los análisis preliminares permitieron fechar las piezas hacia el Periodo Clásico Tardío regional, entre los años 600 y 900 d.C., lo que convierte al hallazgo en una fuente excepcional para comprender la historia y las prácticas rituales de los pueblos zoques que habitaron esta parte de Chiapas.
Entre los objetos más sobresalientes se encuentra un sahumador decorado con una cruz que representa el quincunce, símbolo mesoamericano asociado a los rumbos del universo.
Además, algunos incensarios muestran elementos vinculados a la ceiba, árbol considerado sagrado en distintas culturas indígenas de Mesoamérica.
La disposición de las ofrendas, así como las características del contexto arqueológico, indican que la cueva no fue utilizada como espacio habitacional. Por el contrario, todo apunta a que funcionó como un recinto ceremonial destinado a rituales relacionados con la lluvia y fertilidad agrícola, prácticas esenciales para las comunidades prehispánicas asentadas en la región.
La Secretaría de Cultura federal y el INAH destacaron que este descubrimiento representa un ejemplo de la importancia de la colaboración entre comunidades locales, guías de naturaleza e instituciones encargadas de la protección del patrimonio cultural.
Asimismo, anunciaron que continuarán las investigaciones mediante estudios especializados, registros fotogramétricos en tres dimensiones y análisis de residuos al interior de las piezas, con el objetivo de reconstruir con mayor precisión la historia de este extraordinario santuario subterráneo.
Con este hallazgo, Chiapas reafirma su posición como una de las regiones de mayor riqueza arqueológica de México, mientras que la cueva Mundo Zoque se perfila como un sitio clave para profundizar en el conocimiento de una de las culturas menos estudiadas, pero más influyentes, del sureste mesoamericano.



