Leyenda Urbana: El túnel subterráneo de San Cristóbal de las Casas

En el corazón de San Cristóbal de las Casas, una leyenda intrigante ha capturado la imaginación de sus habitantes durante generaciones: el túnel subterráneo que supuestamente atraviesa la ciudad. Mientras algunos lo consideran una mera leyenda, otros están convencidos de que este túnel existe y podría convertirse en un atractivo turístico de gran relevancia.
Según la tradición, el túnel habría sido construido poco después de la fundación de la ciudad por los religiosos que erigieron el Templo y Convento de Santo Domingo, así como la Iglesia del Carmen y el Convento de las Hermanas de la Encarnación. Aunque su propósito original es incierto, se sugiere que su construcción buscaba mantener separados los asuntos del pueblo y de la iglesia. Se dice que el túnel comienza en el Ex-Convento de Santo Domingo, al norte de la ciudad, y se extiende hacia el centro, pasando por la antigua casa del Marqués de la Tovilla y desembocando en el Ex-Convento de las Madres Violetas.
La leyenda también sugiere que el túnel cuenta con diversas ramificaciones, algunas de las cuales aún podrían estar a la vista, mientras que otras habrían sido tapadas con el tiempo. Los creyentes afirman que en su interior se ocultan tesoros valiosos de la iglesia católica, escondidos durante las persecuciones de la Reforma y la Revolución.
Entre las historias que alimentan esta leyenda se encuentran relatos de espantos y apariciones en las cercanías de los lugares donde se dice que pasa el túnel. Se menciona la existencia de un mapa que supuestamente fue encontrado en el archivo histórico diocesano, aunque nunca ha sido visto públicamente.
Uno de los episodios más notorios que dan crédito a la existencia del túnel ocurrió en 1911, en el contexto de un conflicto armado entre San Cristóbal y Tuxtla. Se dice que un grupo de burócratas del Instituto de Antropología e Historia realizó excavaciones en el Ex-Convento de Santo Domingo en 1974 y localizó una entrada en un pozo, a unos ocho metros de profundidad. Sin embargo, tras intentar ingresar al túnel, dos de ellos contrajeron una extraña enfermedad y fallecieron después de ser trasladados a la Ciudad de México, dejando relatos de que habían explorado parte del túnel.