Pobladores de El Corralito exigen solución ante toma de escuela primaria

Los 450 habitantes de la comunidad de El Corralito, en el municipio de Oxchuc, denunciaron a través de un comunicado la falta de resultados en las dos mesas de diálogo convocadas por la Secretaría General de Gobierno. Dichas reuniones llevadas a cabo los días 19 y 25 de septiembre en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, contaron con la participación de diversas instituciones, sin llegar a un acuerdo.
Los expulsados señalan que fueron obligados a abandonar sus hogares tras la irrupción de un grupo armado presuntamente dirigido por el Profesor Sergio López Méndez, a quien acusan de encabezar actividades paramilitares en la zona, acompañado por otros individuos identificados. El uso de armas durante los hechos, indican, ha mantenido a la comunidad en una situación de inseguridad, afectando no solo a los desplazados, sino también a las actividades educativas en todos sus niveles. Desde el 26 de agosto, la escuela primaria, así como los niveles de preescolar, secundaria y el plantel del COBACH, no han podido retomar clases debido a la toma de las instalaciones.
Durante las mesas de diálogo, los desplazados exigieron la reanudación de las clases en todos los niveles educativos, así como la reinstalación de los habitantes expulsados y la reapertura de la clínica del IMSS, que también dejó de funcionar tras el conflicto. Además, solicitaron respeto hacia las autoridades comunitarias actuales y las que asumirán funciones en el periodo 2024-2025, apelando a la convivencia pacífica y al respeto mutuo.
Ante dicha situación, los expulsados amenazaron con la implementación de un boteo carretero, si no se resuelve la situación en la escuela primaria local, la cual ha sido tomada y que ha impedido la inscripción de más de 300 alumnos para el ciclo escolar 2024-2025.
De acuerdo con los líderes comunitarios, pese a los acuerdos alcanzados en reuniones con las autoridades del gobierno estatal y municipal, la escuela sigue bajo control de un grupo que se niega a liberar las instalaciones.
Los habitantes de El Corralito esperan que las autoridades actúen con prontitud para resolver el conflicto y permitir el regreso a sus hogares, así como la reactivación de las actividades educativas y sanitarias en la comunidad.