La era digital y el declive del hábito lector en Chiapas
Un adulto chiapaneco lee en promedio menos de un libro al año

En el marco del Día Internacional del Libro, conmemorado cada 23 de abril, datos oficiales advierten sobre la disminución del uso de los libros impresos y del hábito de la lectura, una tendencia que se ha intensificado con el avance de la era digital, el uso constante de dispositivos móviles y el consumo de contenidos fragmentados y rápidos en internet.
En Chiapas, el panorama resulta especialmente preocupante, pues de acuerdo con diversos análisis basados en el Módulo sobre Lectura (MOLEC) del INEGI, un adulto chiapaneco lee en promedio menos de un libro al año, alrededor de 0.8 ejemplares, cifra que coloca a la entidad entre las que registran el menor hábito lector del país.
Este dato contrasta con el promedio nacional, que en 2024 fue de 3.2 libros leídos por persona al año.
A nivel nacional, el INEGI reportó que en 2024 solo 69.6 % de la población alfabeta de 18 años y más declaró haber leído al menos un material (libros, revistas, periódicos o contenidos digitales), lo que representa una caída de 14.6 puntos porcentuales frente a 2015, año en que el porcentaje alcanzaba el 84.2 %.
Asimismo, aunque los libros continúan siendo el material más leído, su consumo ha ido cediendo terreno frente a páginas web, foros y blogs, que ya concentran casi el 40 % de las preferencias lectoras.

En Chiapas, expertos como Fabián Rivera Juárez, escritor y editor y propietario de Libros Tuxtla, señaló que el fenómeno digital ha modificado no solo el formato, sino también la profundidad de la lectura.
El acceso inmediato a redes sociales y contenidos breves ha desplazado la lectura sostenida de libros impresos, especialmente entre jóvenes y adultos con poco tiempo disponible.
No obstante, aclaró que la lectura no ha desaparecido, sino que se ha transformado, pues cada vez más personas leen en pantallas, aunque en sesiones cortas y de manera fragmentada, lo que plantea nuevos retos para la comprensión lectora y la formación de pensamiento crítico.
“Me pasa a diario, llega alguien buscando un libro porque vio un clip viral, se lleva una novela densa de 500 páginas y a la semana vuelve diciendo que no puede avanzar, no es que el libro sea malo; es que está tan acostumbrado a la dopamina instantánea de TikTok que la lectura, que es un proceso lento y activo, le genera síndrome de abstinencia”, refirió Fabián Rivera Juárez.
Aunque aclaró que aun existe un segmento de la sociedad que aún disfruta tener el contacto directo con el libro, fomentando con ello una experiencia única, muchas veces también de intercambio con otros lectores y en círculos de lectura.
Por su parte, el director de la Red Estatal de Bibliotecas Públicas del CONECULTA Chiapas, Raúl Francisco Juárez Pérez, refirió que hace todavía una década, el libro era mucho más presente, pero con la digitalización su consumo ha disminuido considerablemente, “los jóvenes antes iban a las bibliotecas, a tener un contacto directo y exclusivo con los libros y ahora hay una interacción híbrida, jóvenes que usan la herramienta digital, pero también tienen el acceso con los libros”, comentó.
En este contexto, el Día Internacional del Libro se presenta como una oportunidad para replantear estrategias de fomento a la lectura, incentivar el acceso al libro impreso y aprovechar las plataformas digitales como aliadas, además de fomentar este hábito desde edades tempranas como una herramienta y aprendizaje para toda la vida.



