Fracking en México, para fortalecer la autosuficiencia energética del país
El fracking en México podría reducir la dependencia del gas importado y fortalecer la soberanía energética, según especialistas y autoridades federales

El gobierno de Claudia Sheinbaum anunció este 8 de abril la posible implementación del fracking en México para explotar gas natural, con el objetivo de reducir la dependencia energética del exterior; especialistas como Carlos Serrano aseguran que esta estrategia podría replicar el éxito de regiones como Texas, fortaleciendo la autosuficiencia energética del país mediante nuevas tecnologías y un enfoque sustentable.
El economista en jefe de BBVA México, Carlos Serrano, afirmó que el fracking en México representa una oportunidad clave para el desarrollo energético, destacando que Estados Unidos logró convertirse en un país autosuficiente gracias a esta técnica.
Recordó que, antes de la década de los setenta, el país vecino era deficitario en petróleo y gas natural, situación que cambió tras abrir su mercado a la fracturación hidráulica.
Durante la conferencia matutina del gobierno federal, autoridades anunciaron que evaluarán el uso del fracking en México para aprovechar los recursos de gas natural.
En este contexto, Víctor Rodríguez Padilla subrayó que el país cuenta con abundantes reservas que no han sido explotadas, lo que representa una oportunidad en medio de la creciente demanda energética nacional.
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Datos de Pemex indican que México posee un potencial de 83 billones de pies cúbicos de gas convencional y 141 billones en recursos no convencionales. Sin embargo, actualmente el país depende en un 75% del gas importado, principalmente desde Estados Unidos.
La secretaria de Energía, Luz Elena González, advirtió que esta dependencia implica riesgos ante variaciones de precios, conflictos internacionales o fenómenos climáticos.
Como parte de la estrategia, Pemex prevé incrementar la producción de gas natural de 2 mil 300 millones a más de 8 mil 600 millones de pies cúbicos diarios en la próxima década.
Este crecimiento permitiría acercarse al consumo actual del país, estimado en 9 mil millones diarios, reduciendo significativamente la necesidad de importaciones.
No obstante, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció los impactos ambientales asociados al fracking en México, por lo que aseguró que cualquier implementación estará condicionada a tecnologías más limpias.
Anunció la creación de un comité científico que evaluará alternativas con menor impacto ambiental, reiterando que la decisión final buscará equilibrar la soberanía energética con la sostenibilidad ambiental.



