Entre palmas, fe y tradición, conmemora el domingo de ramos
Familias completas acudieron a las iglesias para recordar la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, portando ramos de palma


En la Catedral de San Marcos, así como en parroquias ubicadas en distintas colonias, se realizaron misas solemnes y procesiones
Uno de los puntos más concurridos fue la iglesia de El Calvario, donde además del acto litúrgico se vivió una intensa actividad en torno a la venta de palmas tejidas
Con procesiones, bendición de palmas y una notable participación de fieles, las iglesias de la capital chiapaneca conmemoraron este 29 de marzo el Domingo de Ramos, fecha que marca el inicio de la Semana Santa dentro del calendario litúrgico católico.
Desde tempranas horas, familias completas acudieron a las iglesias para recordar la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén, portando ramos de palma como símbolo de fe y esperanza.
En la Catedral de San Marcos en la capital chiapaneca, así como en parroquias ubicadas en distintas colonias de la ciudad, se realizaron misas solemnes y procesiones, algunas de ellas iniciando en espacios abiertos para después dirigirse al interior de las iglesias.
Los feligreses caminaron con palmas en mano, acompañados de cantos y oraciones, en una celebración que reunió a personas de todas las edades.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
Uno de los puntos más concurridos fue la iglesia de El Calvario, donde además del acto litúrgico se vivió una intensa actividad en torno a la venta de palmas tejidas, elaboradas por familias provenientes de los Altos de Chiapas.
Desde días previos, los vendedores se instalaron en las inmediaciones del templo para ofrecer cruces y ramos, en esta tradición.
De acuerdo con lo dado a conocer por los sacerdotes en el estado, el Domingo de Ramos no solo representa un rito litúrgico, sino también un momento de reflexión colectiva para los creyentes, quienes conservan las palmas bendecidas en sus hogares como símbolo de protección espiritual.
Con esta celebración, la entidad se adentra en una de las semanas más significativas para la comunidad cristiana, marcada por la fe, la tradición y la participación comunitaria.




