Suicidios a la alza en Chiapas
Más del 65% de los casos corresponde a personas menores de 40 años. Más del 80% de las muertes por esta causa corresponden a hombres, de acuerdo con el INEGI.


El suicidio se ha convertido en una problemática persistente en Chiapas, que presenta una tendencia al alza en los últimos años, particularmente entre jóvenes y hombres en edad productiva.
De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2023 se registraron 163 suicidios en la entidad, mientras que en 2024 la cifra aumentó a alrededor de 267 casos, lo que representó una tasa de 4.6 muertes por cada 100 mil habitantes.
Los datos muestran que, por grupos de edad, la mayor incidencia se concentra en jóvenes de 15 a 29 años y en adultos de entre 30 y 44 años, lo que evidencia un impacto directo en personas en etapa formativa y productiva.
Asimismo, más del 65% de los casos corresponde a personas menores de 40 años, lo que ha encendido alertas entre especialistas en salud mental y autoridades sanitarias.
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En cuanto al sexo, más del 80% de las muertes por esta causa corresponden a hombres, de acuerdo con el INEGI. Sin embargo, la Secretaría de Salud ha señalado que las mujeres presentan un mayor número de intentos de suicidio, aunque con menor mortalidad, mientras que en adolescentes la diferencia entre hombres y mujeres tiende a reducirse, registrando cifras parecidas entre ambos sexos.
Los casos se concentran principalmente en municipios con mayor densidad poblacional como Tuxtla Gutiérrez, Tapachula, San Cristóbal de Las Casas y Comitán.


Asimismo, autoridades reconocen que en comunidades rurales e indígenas puede existir un subregistro, sin embargo, estos no se contabilizan debido a factores culturales, estigmas sociales y limitaciones en el acceso a servicios de salud.
Ante este panorama es vital fortalecer la atención integral en esta materia; entre los principales retos se encuentran ampliar la cobertura de servicios de salud mental, especialmente en regiones alejadas; así como romper el estigma social que impide hablar abiertamente del tema; y mejorar la detección temprana en escuelas y comunidades.




