Toniná, la ciudad maya que esconde la pirámide más alta de México
En lo profundo de la selva chiapaneca, Toniná emerge como una joya arqueológica que supera en altura a la Pirámide del Sol y revela secretos milenarios del mundo maya.


La zona arqueológica de Toniná, ubicada en Ocosingo, Chiapas, ha cobrado relevancia en años recientes tras revelarse que alberga una de las estructuras más altas de Mesoamérica. Investigaciones del INAH han descubierto una pirámide de 75 metros de altura, casi totalmente construida por los antiguos mayas, y nuevos hallazgos siguen ampliando nuestro conocimiento sobre esta enigmática ciudad guerrera.
Toniná: el renacer de una ciudad maya monumental
En lo profundo del municipio de Ocosingo, Chiapas, la antigua ciudad de Toniná está cambiando la forma en que entendemos la arquitectura y el poderío del mundo maya. Durante siglos fue considerada una urbe secundaria, alejada de la grandeza de Palenque o Bonampak, pero recientes investigaciones han revelado una historia mucho más imponente.
Gracias a los esfuerzos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se han adquirido terrenos al norte del sitio arqueológico que permitieron realizar nuevos trabajos de excavación y consolidación. Allí, entre la espesa vegetación, se descubrió una pirámide que supera incluso a la famosa Pirámide del Sol de Teotihuacán: 75 metros de altura frente a los 65 de su contraparte mexica.
Este hallazgo, resultado de un estudio tridimensional liderado por el arqueólogo Juan Yadeun Angulo y el académico Carlos Pallán, confirmó que Toniná no solo rivaliza con las grandes capitales mayas, sino que alberga uno de los complejos urbanos más amplios, con entre 10 y 12 hectáreas de arquitectura continua.
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La gran pirámide de Toniná
La estructura principal de Toniná, compuesta por siete plataformas escalonadas, albergaba espacios administrativos, palacios, viviendas y templos. A diferencia de muchas construcciones prehispánicas, esta pirámide es en su mayoría una creación artificial, no un cerro adaptado, lo cual resalta la capacidad constructiva de sus habitantes.
“Es un descubrimiento que nos obliga a revalorar la arquitectura maya”, explicó Emiliano Gallaga, actual director del sitio. “Pensábamos que la base era natural, pero ahora sabemos que la mayor parte fue edificada por los antiguos arquitectos mayas”.
La edificación tenía funciones múltiples: sociales, religiosas, políticas y económicas. Esta versatilidad, unida a su colosal tamaño, la coloca al nivel de otras grandes estructuras del mundo maya, como El Mirador o Tikal en Guatemala.
Un sitio lleno de misterios
Las investigaciones continúan arrojando hallazgos notables. Recientemente fue encontrado un sarcófago de piedra, fechado entre los años 840 y 900 d.C., que contenía cerámica y restos humanos. Se espera que los estudios de laboratorio, incluyendo análisis de ADN, puedan arrojar luz sobre la identidad del personaje enterrado.
Además, esculturas como la del guerrero Tzotz Choj reflejan un estilo artístico excepcionalmente detallado y expresivo. Este realismo, sumado a evidencia de contactos con culturas como la tolteca, sugiere que Toniná fue un centro de poder y guerra, desmontando la imagen de los mayas como una civilización meramente pacífica.





