

Un juez determinó iniciar juicio contra dos implicados, mientras decenas de padres de familia exigen reembolsos tras el cierre repentino de los planteles.
Un juez de control vinculó a proceso a Edgar “N” y David “N” por su presunta responsabilidad en el delito de fraude cometido durante la aplicación del examen de admisión a distancia de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Ambos sujetos, identificados como directivos y docentes de la academia Más Preparación, fueron detenidos por elementos de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México tras revelarse una red de suplantación de aspirantes.


La batalla legal por la medida cautelar
Durante la audiencia de continuación, el Ministerio Público presentó los datos de prueba correspondientes para justificar la vinculación de los dos señalados.
La autoridad judicial reclasificó el ilícito hacia la fracción primera del Código Penal, un cambio que no contó con oposición ministerial y que, de acuerdo con la defensa de los imputados encabezada por el penalista Sergio Bravo, abre la posibilidad de seguir el proceso en libertad tras el pago de una sanción económica.
Pese a esta reclasificación, los profesores permanecen en prisión preventiva justificada, por lo que su representación legal anunció que solicitará formalmente la modificación de la medida cautelar, mientras corre el plazo de cinco meses fijado para el cierre de la investigación complementaria.
Cierre de planteles y exigencia de reembolsos
A las afueras de las distintas sedes de la academia, decenas de padres de familia y jóvenes aspirantes a nivel medio superior y superior se concentraron para denunciar el cierre imprevisto de las instalaciones y la falta total de comunicación por parte de los administradores.


Las familias afectadas señalaron que pagaron cuotas que oscilan entre los mil 500 y 3 mil 500 pesos por cursos y guías que quedaron inconclusos tras la captura de los titulares.
Ante el silencio en las líneas telefónicas y la suspensión de clases, los tutores advirtieron que interpondrán demandas colectivas por la vía penal para exigir la restitución íntegra de sus recursos económicos.
Lentes espía y banco ilegal de reactivos
El esquema fraudulento incluía tecnología de espionaje para sustraer contenido oficial de las pruebas de ingreso de instituciones como la UNAM, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
De acuerdo con testimonios integrados en las indagatorias, miembros de la organización utilizaban lentes con microcámaras ocultas para grabar y fotografiar las evaluaciones en tiempo real.


Con este material elaboraban guías exclusivas y alimentaban un banco clandestino de reactivos para garantizar altos índices de aprobación con preguntas reales en sus cursos comerciales.
El método de suplantación en pruebas virtuales
La investigación detalló que durante las evaluaciones en línea colocaban al estudiante frente a la cámara web de una computadora para aparentar que resolvía la prueba de manera legítima.
Fuera del encuadre visual, diversos instructores especializados por áreas de conocimiento respondían el cuestionario de manera remota desde otros dispositivos electrónicos.
Por estos servicios ilícitos de suplantación se llegaron a cobrar tarifas de hasta 10 mil pesos por alumno, derivando en las denuncias penales correspondientes que mantienen a los responsables bajo proceso judicial.




