Hepatitis: una enfermedad silenciosa que aún representa un desafío para la salud en Chiapas
En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, especialistas advierten que muchas personas viven con la enfermedad sin presentar síntomas durante años.


En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, autoridades de salud han reiterado el llamado a fortalecer la prevención, la detección oportuna y el acceso al tratamiento de una enfermedad que continúa siendo una amenaza silenciosa para millones de personas en todo el mundo. Aunque existen vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos eficaces, una gran parte de los casos sigue sin detectarse hasta que aparecen complicaciones graves.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, la hepatitis es una inflamación del hígado, órgano responsable de procesar nutrientes y filtrar sustancias tóxicas del organismo.
El doctor Arnoldo Hernández Racancoj, médico internista del Hospital General de Zona No. 1 “Nueva Frontera”, explicó que uno de los principales riesgos de esta enfermedad es que puede avanzar durante años sin provocar molestias evidentes, por lo que muchas personas desconocen que la padecen.
Entre los síntomas de alerta se encuentran la coloración amarillenta de la piel y los ojos (ictericia), orina oscura, cansancio extremo, pérdida del apetito, náuseas y dolor abdominal. Cuando la enfermedad no se diagnostica a tiempo puede derivar en cirrosis, insuficiencia hepática e incluso la muerte. Por ello, el IMSS recomienda acudir de inmediato a la Unidad de Medicina Familiar ante cualquier señal de sospecha.
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que existen cinco tipos principales de hepatitis viral: A, B, C, D y E. Las hepatitis A y E suelen transmitirse por el consumo de alimentos o agua contaminados, mientras que las hepatitis B, C y D se contagian principalmente por contacto con sangre infectada, relaciones sexuales sin protección, uso compartido de agujas o jeringas y, en algunos casos, de madre a hijo durante el embarazo o el parto.
También te pudiera interesar:
Los grupos con mayor vulnerabilidad incluyen personal de salud, personas que reciben transfusiones o procedimientos médicos inseguros, usuarios de drogas inyectables, personas privadas de la libertad, pacientes sometidos a hemodiálisis y quienes mantienen prácticas sexuales de riesgo. También se considera prioritaria la vigilancia en mujeres embarazadas para prevenir la transmisión al recién nacido.
Respecto a los tratamientos, especialistas destacan que la hepatitis C es actualmente una enfermedad curable mediante medicamentos antivirales altamente efectivos cuando se detecta de manera temprana.
En México, alrededor del 95 por ciento de los pacientes que completan el tratamiento logran eliminar el virus. En el caso de la hepatitis B, aunque generalmente no tiene una cura definitiva, puede controlarse exitosamente con seguimiento médico y terapias que reducen el riesgo de daño hepático severo.
Ante ello, la Secretaría de Salud y el IMSS mantienen acciones permanentes de detección, vacunación y atención debido a que las hepatitis virales continúan representando un problema de salud pública en México y América Latina.
La problemática cobra relevancia debido a que la hepatitis figura entre las enfermedades infecciosas más letales del mundo. La OMS reporta que las hepatitis B y C estuvieron asociadas a aproximadamente 1.3 millones de muertes durante 2024, principalmente por cirrosis y cáncer hepático, pese a que existen herramientas para prevenir y tratar la enfermedad.
Ante este panorama, especialistas insisten en que la mejor defensa sigue siendo la prevención, con acciones como vacunarse contra la hepatitis B, mantener medidas adecuadas de higiene, evitar compartir objetos punzocortantes, practicar relaciones sexuales protegidas y realizarse pruebas diagnósticas cuando exista algún factor de riesgo.
Reiteraron que la detección temprana, puede marcar la diferencia entre una atención exitosa y consecuencias irreversibles para la salud.






