La Encrucijada, reserva chiapaneca reconocida internacionalmente por sus manglares
Estos ecosistemas son clave para proteger comunidades costeras y enfrentar el cambio climático


La Reserva de la Biosfera La Encrucijada, ubicada en la costa de Chiapas, se ha consolidado como uno de los ecosistemas más importantes de México y del continente americano.
La UNESCO ha destacado que esta área natural protegida resguarda una de las extensiones de manglar más importantes de la costa del Pacífico de Norteamérica, además de conservar cinco especies de manglar en un mismo espacio natural, una característica que la convierte en un sitio de enorme valor ecológico.
Esta información fue destacada por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) en el marco del Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de Manglares, establecido por la UNESCO para generar conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas y la necesidad de fortalecer su conservación frente a las amenazas ambientales que enfrentan en distintas partes del mundo.
Ubicada en los municipios de Acapetahua, Huehuetán, Huixtla, Mapastepec, Mazatán, Pijijiapan y Villa Comaltitlán, la Reserva de la Biosfera La Encrucijada protege extensos humedales costeros que constituyen uno de los tesoros naturales más valiosos de Chiapas.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la zona alberga algunos de los manglares de mayor altura de Norteamérica, además de una extraordinaria diversidad de especies animales y vegetales.
La CONANP señala que en esta reserva habitan especies de manglar como el mangle rojo, mangle blanco, mangle negro y mangle botoncillo, además de otra variedad de manglar presente en la región.
Estos árboles forman complejas redes de raíces que sirven de refugio y zona de reproducción para una gran cantidad de organismos acuáticos y terrestres.
Además de su riqueza vegetal, La Encrucijada es hogar de cocodrilos, caimanes, tortugas, aves acuáticas y cientos de especies de vertebrados.
La CONANP refiere que la reserva desempeña un papel fundamental en la conservación de la biodiversidad de la costa chiapaneca, al convertirse en un refugio para especies que encuentran en los manglares condiciones ideales para alimentarse, reproducirse y resguardarse.
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Asimismo, la UNESCO destaca que los manglares son ecosistemas únicos localizados entre la tierra y el mar, capaces de brindar importantes beneficios ambientales y sociales.
Entre sus principales funciones se encuentra la protección de las comunidades costeras frente a tormentas, huracanes, marejadas y procesos de erosión, además de contribuir a la seguridad alimentaria de miles de familias que dependen de los recursos pesqueros asociados a estos ambientes.
Otro de los aspectos más relevantes es su capacidad para almacenar grandes cantidades de carbono, pues los manglares son considerados ecosistemas de “carbono azul”, debido a que capturan y retienen dióxido de carbono en sus suelos y vegetación, ayudando así a reducir los efectos del cambio climático.
Asimismo, contribuyen a mejorar la calidad del agua y a mantener el equilibrio ecológico de las zonas costeras.
Sin embargo, estos ecosistemas enfrentan importantes amenazas. La UNESCO advierte que los manglares han sufrido una disminución acelerada en las últimas décadas debido a la presión humana y a fenómenos asociados al cambio climático, situación que ha provocado la pérdida de hábitats fundamentales para numerosas especies.
Ante este panorama, especialistas consideran que la conservación de La Encrucijada representa no solo un compromiso ambiental para Chiapas, sino también una estrategia de protección para las comunidades costeras que dependen de los servicios ambientales que ofrecen estos humedales.
Ante ello, la conmemoración del Día Internacional para la Conservación del Ecosistema de Manglares recuerda que proteger estos espacios va mucho más allá de preservar árboles o paisajes naturales.
Significa garantizar la supervivencia de miles de especies, fortalecer la resiliencia de las costas frente a fenómenos extremos y asegurar un patrimonio natural que distingue a Chiapas a nivel nacional e internacional.
En ese contexto, La Encrucijada continúa siendo uno de los emblemas ambientales más importantes del estado y un referente mundial en materia de conservación de manglares.






