Repunta la inseguridad con Ángel Carlos Torres
El delito que mayor incremento ha registrado en la capital chiapaneca es el robo, particularmente en las modalidades de robo a negocio

Durante el periodo de la actual administración municipal encabezada por Ángel Carlos Torres Culebro, Tuxtla Gutiérrez ha registrado incrementos en diversos delitos de alto impacto, de acuerdo con información oficial de la Fiscalía General del Estado de Chiapas (FGE) y del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
El delito que mayor incremento ha registrado en la capital chiapaneca es el robo, particularmente en las modalidades de robo a negocio, robo de vehículo y robo a transeúnte.
De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el primer semestre de 2025 los robos en Tuxtla Gutiérrez aumentaron aproximadamente 47% en comparación con el mismo periodo de 2024, colocándose como el delito con mayor crecimiento en el municipio.
En cifras acumuladas, la Fiscalía General del Estado de Chiapas reportó que durante el primer año de la administración municipal de Ángel Torres se contabilizaron 267 delitos de alto impacto, siendo los delitos patrimoniales los de mayor incidencia, con el robo a negocio como la modalidad más frecuente, seguido del robo de vehículos y a transeúntes.
Asimismo, el delito de feminicidio continúa registrándose de manera repetitiva en la capital del estado. De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Chiapas, durante el primer año de Ángel Torres se documentaron al menos ocho feminicidios en Tuxtla Gutiérrez, lo que confirma que este delito de alto impacto sigue presente y representa un reto estructural en materia de seguridad y violencia de género.
Otros delitos que han mostrado una incidencia constante e incluso incrementos son la violencia familiar y el narcomenudeo, la Fiscalía General del Estado señala que durante los primeros meses de 2026 estos ilícitos se ubicaron entre los delitos con mayor número de carpetas de investigación iniciadas en el municipio, concentrándose en diversas zonas urbanas de Tuxtla Gutiérrez.
Los datos del SESNSP también confirman que los robos y otros delitos de impacto social han aumentado durante la administración municipal de Ángel Torres, manteniendo a Tuxtla Gutiérrez como un municipio con retos persistentes en materia de seguridad pública y bajo la atención de una ciudadanía que demanda resultados concretos y sostenidos.
PERCEPCIÓN
En este contexto, la percepción ciudadana de inseguridad sigue siendo un factor relevante. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE), elaborada por el INEGI, advierte que una proporción significativa de los delitos no se denuncia y que el temor a la delincuencia influye en los hábitos cotidianos de la población.
Esto ha generado un clima persistente de zozobra y preocupación entre la población, particularmente en colonias donde los robos y otros delitos se han vuelto recurrentes.
Comerciantes, trabajadores y familias han visto alterada su vida cotidiana ante el temor de ser víctimas de la delincuencia, lo que se refleja en el cierre anticipado de negocios, la reducción de actividades nocturnas y una mayor desconfianza en los espacios públicos.
Esta sensación de inseguridad se mantiene como un componente social del actual contexto delictivo que enfrenta Tuxtla durante el mando de Ángel Torres.
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DESAPARECIDAS
A ello, se suma el incremento en los reportes de personas desaparecidas y no localizadas en Tuxtla Gutiérrez. De acuerdo con datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), administrado por la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas de la Secretaría de Gobernación, la capital chiapaneca se mantiene entre los municipios con mayor número de registros activos en el estado en los años recientes.
Esta tendencia es confirmada por la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas en Chiapas, que ha emitido de manera constante cédulas de búsqueda correspondientes a hechos ocurridos en el municipio, principalmente durante el periodo de la actual administración municipal.
Si bien no todos los casos son clasificados jurídicamente como desaparición forzada, las cifras oficiales reflejan un aumento en la ausencia de personas, lo que se ha convertido en un factor adicional de preocupación y temor entre la población de Tuxtla Gutiérrez.



