Rosa Torre González: la que llegó primero


Rosely E. Quijano León
Me gustaría que el 8M también fuera un momento para recordar y visibilizar a las mujeres del pasado que lucharon contra las injusticias y por los derechos de las mujeres, porque gracias a ellas nuestras condiciones y oportunidades son definitivamente mejores, aunque aún falte mucho por lograr.
Ojalá el foco de atención estuviera también en ellas, especialmente porque las yucatecas fueron pioneras en las luchas feministas y están prácticamente borradas de la historia que nos cuentan los libros de texto de educación básica. Razón por la cual, desconocemos desde sus nombres hasta el gran aporte y legado de estas grandes y admirables mujeres que nacieron en esta tierra del faisán y del venado.
Creo que muy pocos saben que la primera mujer en ocupar un cargo de elección popular en México, mucho antes que el voto femenino se reconociera a nivel nacional, fue una yucateca: Rosa Torre González. Y que las primeras diputadas de toda la historia de nuestro país fueron igual tres yucatecas: Elvia Carrillo Puerto, Raquel Dzib y Beatriz Peniche Barrera.
Afortunadamente, existen investigadoras e investigadores que por años se han dedicado a rescatar del olvido de los archivos a estas y otras mujeres, y rastrear sus pasos entre documentos antiguos, bibliotecas y hemerotecas para reconstruir sus legados invaluables.
El libro “Rosa Torre González: Paisajes de su biografía” de José Antonio Escalante Chan, es una gran muestra de ello. Es una de las obras ganadoras del Fondo Editorial del Ayuntamiento de Mérida, editada por Libros del Marqués; el cual, por cierto, se presentará en la FILEY este sábado 14 de marzo, a las 6:00 p.m., en el stand del Ayuntamiento de Mérida.
En este ensayo el autor nos ofrece una minuciosa investigación documental sobre Rosa Torre González: “la primera mujer electa mediante el voto popular, primera regidora de Mérida y primera concejal con suplente mujer en el continente americano”, en 1922.
Así de relevante es la historia de esta mujer y de este libro que entre sus páginas nos va descubriendo desde su nacimiento, su infancia y su formación como alumna de Rita Cetina, otra pionera por los derechos y la igualdad de las mujeres, su formación de maestra, y su valentía para enfrentarse a un cargo público en un entorno dominado completamente por los hombres.
Rosa Torre González no solo fue la primera mujer en ocupar un cargo de elección popular en México, también fue la primera en denunciar violencia política por razón de género en el estado. Su caso sentó un precedente para algo que hoy, tristemente sigue pasando.
La maquinaria política de ese entonces (que no ha cambiado en nada), operó para cometer una tremenda injusticia y separarla de su cargo. Imaginen cuánto incomodaba una mujer en esa época.
No obstante, ella continuó por años tanto con su profesión de maestra como activista por los derechos laborales y la igualdad de las mujeres. Fue condecorada como Veterana de la Revolución junto con Elvia Carrillo Puerto. Falleció a los 82 años en la ciudad de México en 1973. Pero su lucha es fuerza e inspiración para más mujeres que continúan su legado.
Ellas, como Rosa y como tantas, encendieron la llama de una antorcha que no se apaga. Cada 8 de marzo sus nombres deberían resonar más fuerte que nunca, para que se graben en la memoria colectiva y para que todas las yucatecas nos sintamos orgullosas de ser descendientes de un linaje de mujeres bravas que nos alientan con su ejemplo a continuar su lucha, y el eco de sus voces nos claman no dejar que las borren de la historia. Rosa Torre fue la que llegó primero, pero detrás de ellas llegaron muchas más.




