BlogOpinión
Tendencia

Flores, dragones y algo más…

RITO DE FLORES - Martha Meza

Cuando desconectamos para conectar —más allá de exigencias, juicios o expectativas— es cuando realmente disfrutamos el encuentro.

Buscamos conexión, pero nos da miedo mostrarnos tal y como somos. La deseamos, pero evitamos lo incómodo; decimos apenas una parte de lo que sentimos y nos asustan los espacios de intimidad.

Conectar jamás será superficial. Implica ir a lo profundo, abrir las capas y atrevernos a mostrarnos. Lo tibio rara vez es lo mejor.

La coherencia está bien. La belleza, la zona de confort, la diversión… también. Pero crecemos donde verdaderamente conectamos, donde aprendemos. Es ahí donde el viaje existencial se multiplica.

Esa química que te lleva a la orilla —aunque no sea la más pacífica— te empuja a buscar tu propia paz entre la marejada. Y eso no se puede fingir.

Conexión es ese instante en que un rayo te atraviesa en mitad del patio y te invita a bucear en un cielo que nunca habías visto dentro de ti.

Conectamos con quienes nos muestran su universo y con quienes nos permiten ser sin miedo. Cuando somos sin filtros, sin máscaras; cuando nos permitimos enojarnos, amar sin disfraz, abrazar tanto nuestro poder como nuestra vulnerabilidad.

Conectamos cuando dejamos de querer caer bien y elegimos simplemente ser, en todos nuestros estados. Cuando bajamos la guardia y nos dejamos llevar sin exigencias, sin expectativas, sin compararnos ni juzgarnos.

Se trata de dejarnos ser tal y como somos.
De aceptar al otro sin pretender cambiarle nada.
De reconocernos como seres únicos y, al mismo tiempo, maestros unos de otros.

Buscamos “ser mejores”, pero nada es más poderoso que ser nuestra esencia. Esa siempre será nuestra mejor versión: la auténtica. No es perfecta —porque nada lo es— y, sin embargo, es exactamente como debe ser.

Y dejar que sea.

Hoy estamos empezando a conocernos más. Y gracias a ello, estamos construyendo relaciones más conscientes. Porque mientras no haya paz interior, difícilmente podrá existir una relación sana. Si no te soportas a ti, ¿cómo sostendrás a quien tienes enfrente?

Estar bien contigo es garantía de paz. Y desde ese lugar se crean vínculos verdaderos.

Cuando conectas contigo y te dices la verdad, armonizas con lo que deseas.

Aprovechemos la energía del eclipse del pasado 3 de marzo en Virgo para limpiar, soltar y volver a conectar. ✨

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Te puede interesar
Close
Back to top button