Ser Parachico se lleva en la sangre
Desde hace 76 años don Arturo Cruz Ruiz sale como cada año de parachico


Desde hace 76 años, don Arturo Cruz Ruiz sale año tras año a bailar en los diferentes recorridos de parachicos que se realizan en el Chiapa de Corzo como parte de los festejos de la Fiesta Grande.
Con mucha alegría, relata que tenía apenas cinco años cuando salió por primera vez, acompañando a su padre, quien le inculcó este amor, y respeto por la tradición.
“Era apenas un niño, mi padre me enseñó, pero antes el vestuario era diferente porque no había como ahora, se usaba mezclilla, guarache de pie de gallo, cinturón como banda roja y la chamarra oaxaqueña”, comentó.
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Recordó que fu su señor padre, quien le explicó que doña María de Ángulo trajo a su niño que estaba muy grave y los brujos buenos le dijeron que había que meterlo en aguas termales para curarlo, y así fue, su hijo quedó totalmente sano. Entonces como agradecimiento, doña María de Ángulo vino al pueblo y regaló maíz y frijol, “y luego pusieron al niño en una carreta y comenzó a tirar dinero, y todas bailaban diciendo para el chico, para el chico”, narró.
Relató que pese a su edad y a algunas dolencias y malestares él disfruta salir como parachico y preparar con anticipación su vestuario, “mientras Dios me preste vida, estaré acá, porque ser parachico es algo que se lleva en la sangre”.




