Rotary, empresarios y sociedad civil se unen para cambiar vidas en Chiapas
Subrayó que este compromiso va más allá del negocio, al apoyar a comunidades de bajos recursos incluso cuando ello implica sacrificar ganancias.


En un escenario marcado por la falta de acceso a servicios especializados para personas con discapacidad, la suma de esfuerzos entre Rotary International, la iniciativa privada y empresarios comprometidos se ha convertido en una red real de apoyo social, enfocada en transformar vidas y brindar esperanza a quienes más lo necesitan.
El arquitecto Alfonso López Bárbara, integrante desde hace años de la NOSCA y miembro del PIP Rotary – Rotary International, explicó que la vocación de Rotary es retribuir a la sociedad a través del trabajo productivo con sentido humano.
“Nuestra meta es hacer todo lo que esté a nuestro alcance para beneficiar a la sociedad; devolver un poco de lo que la vida, la sociedad y Dios nos han regalado”, expresó.
Destacó el trabajo que se realiza en conjunto con David, cuyo desempeño profesional está enfocado en mejorar la calidad de vida de personas, especialmente niños, que viven con alguna deficiencia, incapacidad o discapacidad derivada de lesiones o siniestros.


Subrayó que este compromiso va más allá del negocio, al apoyar a comunidades de bajos recursos incluso cuando ello implica sacrificar ganancias.
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“Hay ocasiones en que se deja de lado la utilidad con tal de cambiar la vida de un niño o de una persona que no tiene posibilidades económicas para acceder a una prótesis”, afirmó.
A este reconocimiento se sumó Carlos Muñoz, empresario del sector de las artes gráficas, dedicado a la compra de papel para impresión, quien dijo conocer a David desde hace más de 30 años.
Recordó que fue testigo de los inicios de su proyecto, cuando trabajaba de manera artesanal con yeso desde su propia casa.
“En ese momento no sabíamos bien a qué se dedicaba, pero cuando nos explicó entendimos que era un negocio muy bonito, porque lleva alegría a muchas personas, a niños y a familias enteras”, relató.
Muñoz señaló que ha observado de cerca el crecimiento y la evolución del proyecto, así como su transición hacia el uso de nueva tecnología.
“Lo vi empezar de forma artesanal y hoy lo veo invertir en equipos modernos. Eso habla de su visión como empresario y de su compromiso por seguir avanzando”, sostuvo.
Sin embargo, enfatizó que el valor principal de la labor de David no está solo en lo económico, sino en lo humano.
“No es únicamente un empresario; es un gran ser humano que atiende situaciones muy difíciles para muchas familias. La felicidad y la alegría que lleva a los demás es lo que más orgullo me da como su amigo”, expresó.
De cara al cierre de año, Carlos Muñoz envió un mensaje de aliento. “Que Dios lo bendiga, que le siga dando inteligencia y fortaleza para continuar con esta labor, que no se eche para atrás y que siga apostando por la innovación y la tecnología, porque este sector va cambiando”, concluyó.
La suma de estos esfuerzos confirma que cuando la iniciativa privada y las organizaciones de servicio se unen, el impacto social se multiplica, colocando a la solidaridad y la responsabilidad social como ejes fundamentales para una sociedad más justa e incluyente en Chiapas.





